Un poco a veces.

Llegó un día de calor excesivo a la región. Estamos un poco libres. No es que no haya cosas urgentes en la bandeja de entrada, es que simplemente necesitamos colocar espacios verdes entre el asfalto e imaginar que ponerse las botas es todo un acto de libertad. La amenaza del hombre del tiempo esta vez no es un farol. Sofocante el primer aire se desploma sobre nosotros haciendo mella.

.

.

Me hablan de un cuento sobre la princesa Griselda de Giovanni Boccaccio. Me dice Beatriz que siempre le pareció terrible y al escucharlo me parece aún mucho más terrible. Es un cuento de los que te hacen pasar un mal rato. Dejo el enlace: PINCHAR AQUÍ.

No recomiendo su lectura a nadie. No digáis que no lo he advertido.

.

.

El suelo roca y el sudor permanente en un mundo al revés. Y es que hay veces que todo resulta un poco difícil.

.

.

.

Una especie de espantapájaros me mira con cara de guasa. Esta vez toca regresar. Hay un gran incendio en Portugal, y muchas otras malas noticias. De esas nunca faltan, aunque algunos días pesan demasiado, como el calor de la tarde.

.

.

Las calas son las que comienzan a desprender su energía positiva. No se puede desperdiciar. Tenemos que volver a recorrer la ruta completa. Habrá que sumar una entrada en el blog, programar el próximo concierto y organizar una barbacoa.

.

.

Siempre me fijo en los helechos, en los recién nacidos y los inmensos, los secos y los verdes más furiosos. De un solo disparo tres hojas.

.

.

La última imagen: casi un sendero, tal vez el cauce de un río. Un leve reflejo en el agua, un formato que no puede ser vertical ni tampoco horizontal. Como la vida: Un poco a veces…

.


Roberto Molero

Anuncios

4 comments

  1. Cómo siempre tus comentarios también son un soplo de brisa fresca …..y cálida. Buen finde.

  2. Siempre refrescante y hermosas tus fotos y palabras, Roberto. Y sí a organizar otro concierto. Gracias por invitarme a releer en cuento de Giovanni Boccaccio “Griselda”, que me recuerda por qué soy feminista… ja… ¿te imaginas a Bea o mí en los padecimientos de Griselda?… ja

  3. Pues leí el cuento.
    Terrible.
    Igual lo que pasa con estos cuentos góticos es que no estamos en posición mental de pillarlos. Igual nos pasa con las imágenes de esa época (no digamos del románico) que nos parecen casi grotescas pero están llenas de significado y de belleza para sus coetáneos.
    Y supongo que es lo que nos pasa con esas fotos que hacemos sin haber estado ahí… Nuestras mejores fotos son las que no hemos hecho. Una foto no es una foto si no has estado ahí. El que no ha hecho muchas veces “fotos sin cámara”, no puede hacer fotos de verdad.
    Es lo que viene a decir Sean O´Connell en “La vida secreta de Walter Mitty”, … creo.

    Bueno, y de tus fotos elijo las del camino de roca madre y río. Porque ese bruñido es fruto de de una paciencia como la de Griselda, por lo menos.
    Pablo Lobo

  4. Preciosas imágenes. La luz que se cuela entre los árboles y cambia las tonalidades de la vegetación y las rocas, parece invitarnos a recorrer esos senderos.
    Gracias por compartirlas.
    Marisa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s