Museo del libro

Hay un museo en Burgos que se abre al público como iniciativa privada. La empresa  responde al nombre de Siloé. Forma parte de la visita un vídeo donde se explican los pasos para obtener un pergamino con la piel de un animal joven. Una vez limpia se tensa en un bastidor de madera y se mantiene húmeda. Al final se pueden obtener un par de pliegos si hay suerte.

Algunos de los libros que se hicieron en ese momento se tardaron 20 años en terminar. Se conservan verdaderas joyas, ilustraciones y caligrafías preciosas que son presa del paso del tiempo a pesar de los más minuciosos procesos de conservación. Hay muchas empresas que hacen copias de estos ejemplares, pero como en todas las cosas, hay muchas maneras de hacerlo. Un facsímil puede limitarse a fotografiar el original e imprimirlo en un libro moderno o en el otro extremo puede reproducir todos y cada uno de los detalles: la textura, el grosor, el sonido y peso del soporte con todas sus imperfecciones, las tintas, las platas y dorados, los cosidos … hay algunas replicas que se parecen un poco al original y otras que son prácticamente iguales. Para este trabajo muchos profesionales de diferentes gremios trabajan coordinadamente para conseguir llevar a buen puerto el proyecto.
Siloé tiene varios premios por su magnífico trabajo. Con la suerte a nuestro lado nos encontramos con Juan Collado que nos acompañó en la visita y nos iluminó con sus palabras.
Pensaba que estas ediciones limitadas y exquisitas serían patrimonio de museos, extravagantes hombres de negocios o millonarios excéntricos. No es así. El amor a los libros le pertenece a quien ha sido tocado con ese don.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Hay un salto que separa la pantalla digital de la irrenunciable esencia material de los libros. Tratar de salvar este escalón mediante un medio como este es complicado. Nos falta el peso, el olor, el tacto, el sabor… Explicar un beso con palabras puede resultar una tarea imposible.

Sin embargo esta tremenda limitación no debería  impedirnos  saborear lo que se adivina. Ofrezco esta muestra desde la sombra, aunque esté atado por los cuatro puntos cardinales o ciego de futuro. Intento dibujar un destello y dedicárselo a todos los amantes del papel, del dibujo, de la meticulosa encuadernación, del mensaje escrito y en definitiva del libro.

Antes de cerrar quiero hacer un apunte fascinante. ¿Habéis oído hablar del manuscrito Voynich? Es un libro ilustrado escrito hace 500 años que nadie ha podido descifrar. Lo han intentado sin éxito los más destacados especialistas. Curiosamente, entre mas de cincuenta candidatos en todo el mundo, la editorial española Siloé,  ha sido elegida por la Universidad de Yale para hacer una edición facsimilar del manuscrito, y en febrero de 2016 iniciará la labor de reproducirlo.

Ya solo me resta agradecer sinceramente su tiempo y su trabajo a Juan Collado.

Roberto Molero

Anuncios

6 comments

  1. Muy interesante la experiencia. Lamentablemente acabo de dar el paso que supone perder el tacto y el sabor de un libro a cambio de centrarme en la experiencia mas espiritual de la propia lectura… Sí, lo reconozco, he traicionado al papel con un libro electrónico!! Espero poder perdonármelo yo mismo, jeje.

  2. La enorme avalancha digital ha traído cosas sorprendentes e incluso mágicas. Pero estoy convencido que a pesar del barrido realizado nunca jamás podrá con determinadas facciones más cercanas al espíritu humano que ninguna otra cosa. Y esto sucede con casi todo.
    Preciosas palabras. Me ha gustado el texto.
    Un abrazo hermano.

  3. Nos invaden los medios tecnológicos en muchos ámbitos del día a día , el papel hoy lo consideran muchas personas antiguo ,si hablamos de las últimas generaciones …. pero los que tenemos ya unos añitos lo vemos desde otro prisma, yo me niego a tener un libro electrónico, a veces tengo que visitar muchas librerías pero prefiero palpar el papel, ver texturas, colores, olor , disfrutar de un libro , es otra sensación .La entrada preciosa y las fotos guapísimas como siempre .gracias por mostrarnos sitios que desconocíamos

  4. Un reportaje muy bonito.
    Los libros impresionan, y desde luego seria un placer poder disfrutarlos. Aunque un mayor placer seria poder dedicar una vida a la escritura ( o copia en la mayoría de los casos ) de una obra. En el mundo actual no solo se han perdido los libros, sino también el estilo de vida que representaban.
    Hemos mejorado en una gran mayoría de cosas, de otras en cambio nos hemos olvidado.

  5. Muchas reflexiones interesantes. Muchas gracias por comentar. Yo no tengo libro electrónico, pero no me cae mal. Puede que no se contraponga tanto al papel como parece. De momento la impresión no ha desaparecido. Tal vez se vuelva un poco a lo de antes, donde imprimir era un lujo. Donde había que pensar mucho lo que se iba a escribir por el coste que supone.
    Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s